Adoro las luces nocturnas.
Me absorben de una manera parecida a lo que hacen los rosarios con las beatas. Cuando conduzco por las noches mi coche se convierte en una diminuta sala al margen de todo, mi mirada se pierde entre ellas aunque de alguna manera sigo silueteando el camino que hace la carretera. A veces hasta apago la radio para que me succionen de mi asiento con mas intensidad. Sí, de noche soy un peligro al volante.
Collateral es una buena película. Tiene algunos actores muy buenos, y otros que sorprendentemente lo hacen bien. Pero dos cosas la convirtieron en uno de esos filmes que no se te van de la cabeza; su banda sonora que es de principio a fin un acierto y una genialidad, y por otro lado sus secuencias recorriendo carreteras y luces desenfocadas.
Me recuerda a mi infancia.